martes, 20 de octubre de 2026

Los premios internacionales de fotografía refuerzan sus controles éticos frente a la Inteligencia Artificial

-World Press Photo y los Sony World Photography Awards exigen archivos RAW originales e imponen análisis forense de metadatos para preservar la autenticidad del fotoperiodismo-




El debate sobre dónde termina la fotografía y dónde comienza la generación sintética de imágenes ha alcanzado un punto de inflexión. Durante esta temporada, las principales organizaciones e instituciones fotográficas internacionales han actualizado de manera coordinada sus bases operativas y protocolos de verificación para frenar la inclusión de imágenes generadas o alteradas significativamente mediante algoritmos de Inteligencia Artificial en categorías de fotografía tradicional.

La medida responde a la creciente sofisticación de los modelos generativos y a incidentes recientes en los que imágenes sintéticas lograron colarse en fases finales de certámenes de prestigio, reabriendo la discusión sobre la verdad visual y el valor del trabajo de campo. A partir de ahora, los jurados no solo evalúan el impacto estético y narrativo de las obras, sino que someten los archivos finalistas a una trazabilidad estricta, exigiendo de forma obligatoria la entrega del archivo RAW original no procesado y la secuencia previa o posterior a la toma.

Además de endurecer las restricciones en categorías documentales y de prensa, la industria está optando por abrir secciones específicas dedicadas al arte digital y sintético. De este modo, se busca separar de forma categórica la creación por prompt o renderizado digital de la fotografía de captura directa, protegiendo la integridad del oficio periodístico sin dar la espalda a la innovación tecnológica en el diseño visual.

Para los estudiantes y profesionales de la imagen, este escenario refuerza la importancia de dominar los fundamentos técnicos en cámara —el control directo de la luz, la apertura, la velocidad de obturación y la composición— frente al procesado agresivo posterior, recordando que el valor esencial de la fotografía sigue residiendo en la mirada humana y la captura del instante real.

Os dejo este enlace donde se explica detalladamente como hacerlo y qué se requiere de diferentes formas.

https://www.iphotography.com/blog/what-is-exif-metadata-for-photographers/ 

Emma.R


lunes, 19 de octubre de 2026

Vari Caramés, Premio Nacional de Fotografía 2026

El jurado destacada “la vigencia y la renovación cultural gallega de los años ochenta” en más de cuatro décadas de trabajo

El fotógrafo Vari Caramés (Ferrol, 73 años) ha sido galardonado con el Premio Nacional de Fotografía 2026, concedido por el Ministerio de Cultura, y dotado con 30.000 euros. El jurado ha destacado la obra del artista gallego por “la vigencia y contemporaneidad de su trabajo, su aportación a la fotografía artística y contribución a la renovación cultural gallega desde los años ochenta

Contra el gusto por lo explícito, lo evidente, lo obvio, la obra del fotógrafo transita, desde sus inicios hace más de cuatro décadas, por “la sugerencia, la evocación y los mundos ocultos en lo cotidiano”. El jurado ha señalado también “su ampliación de las posibilidades expresivas, manchas, reflejos y sus característicos desenfoques que acercaron la fotografía a la abstracción pictórica”, y ha destacado “su particular poética visual y universo reconocible a lo largo de su trayectoria”


Brumas, niebla, sombras, cuerpos a media luz y la habitual presencia del agua, que crean una atmósfera de ensueño, dominan la obra de quien no se ve “ni fotógrafo ni pintor” y se encuentra a gusto en esa frontera de la indefinición. A todo ello ha contribuido, sin duda, la tierra donde nació y ha vivido siempre. “En muchas de mis fotos hay ese orvallo...”, explicó en una entrevista en EL PAÍS, sobre la llovizna característica de Galicia.


Su querencia por el realismo onírico le atrapó en la adolescencia, cuando su padre, un pintor aficionado, le regaló con 15 años una cámara Voigtlander. Alguna vez ha contado su sensación cuando iba a recoger las fotos reveladas, cuando en un sobre daban las que valían y en otro las que no. “A mí siempre me gustaban más las malas”.

Autodidacta, con ese espíritu de outsider nunca ha pretendido vivir del arte de la fotografía, “pero no puedo vivir sin ella”, apuntaba en una conversación con este diario en la que su idea de la fotografía se cruza con su idea de la vida: “Mi lema es: haz lo que puedas con lo que tengas, estés donde estés”.


 https://elpais.com/cultura/2026-10-13/vari-carames-premio-nacional-de-fotografia-2026.html

lunes, 27 de abril de 2026

Gerda Taro

Gerda Taro (nacida como Gerta Pohorylle) empieza en territorio alemán un 1 de agosto de 1910, en una familia judía-polaca de clase alta recién instalada en la ciudad de Stuttgart. De padres apasionados por el arte y la cultura, la pequeña Gerta Pohorylle (así la llamaremos en este periodo de tiempo hasta 1934) creció en un ambiente sumamente libre y progresista para su época, y a partir de su adolescencia se interesó por la danza, el tenis y el marketing. De hecho, tras pasar por dos institutos ingresó a una escuela de negocios, en la que siempre destacó por ser una alumna sobresaliente. Pero la relativa calma de la familia se vino abajo a partir de 1933. Tras años de violenta propaganda y verborrea carismática, el nacionalsocialista Adolf Hitler llegó al poder y con ello una amenaza latente hacia la población judía. Gerta, de 23 años, fue encarcelada brevemente por los nazis porque distribuía panfletos antifascistas, y también ellos buscaban a sus hermanos. Meses después pudo ser liberada gracias a la presión de la embajada polaca. Viendo un panorama que cada vez avanzaba más rápido hacia formas de segregación más agresivas a los judíos, la familia se vio forzada a separarse y emigrar a distintos paises. Gerta se mudó a Francia y jamás volvió a ver ni a sus padres, ni a sus hermanos. En ese contexto se forma como una idealista de izquierdas, con fuertes convicciones sociales que después le ayudarían a desarrollar y forjar su carrera como fotógrafa de guerra. Pero eso lo veremos más adelante. Tras un año viviendo en París como refugiada en 1934 conoce al hombre que le introduciría en su verdadera gran pasión: Endre Friedmann, el posteriormente conocido como el mejor fotógrafo de guerra de todos los tiempos, Robert Capa. 

Kita Honra

Fotógrafa nacida en Hungría en 1912. En 1933 comenzó a trabajar como fotógrafa en París y cinco años más tarde viajó a Barcelona donde trabajó como jefa de redacción de la revista Umbral. El mismo año fue comisionada por el gobierno de la República Española para realizar un álbum sobre la guerra civil y fotoreportajes que sirvieron como propaganda exterior.   En 1939 llegó con su esposo José Horna a México, estableció amistad con el grupo de artistas surrealistas y retrató a las figuras más destacadas de los círculos del arte y la farándula. Colaboró en diversas revistas mexicanas como Nosotros, Mujeres, y Perfumes y modas. En 1962 participó en la formación de la revista S.nob, junto con Leonora Carrington, Jorge Ibargüengoitia y Alberto Gironella, bajo la dirección de Salvador Elizondo y Juan García Ponce. Para esta revista realizó series fotográficas como Fetiches, y cuentos fantásticos en secuencia fotográfica como Oda a la necrofília, Sacramentalia y Vampiro. Horna tuvo una gran labor educativa, impartió clases en la Escuela Nacional de Artes Plásticas y tuvo un taller abierto en la Academia de San Carlos desde 1973; donde dio clases a fotógrafos como Flor Garduño, Elsa Chabaud, Manuel Monroy, Estanislao Ortíz y Sergio Carlos Rey, entre otros. Fue también maestra de fotografía en la Universidad Iberoamericana.   Se le asocia con la fotografía surrealista, sin embargo, al preguntarle si se consideraba una artista surrealista ella contestó que no, que probablemente la asociaban al movimiento por haber sido amiga de artistas surrealistas mexicanos, pero que en la época ella ni siquiera sabía lo que esa palabra significaba (Horna en Lápiz I, 2001). Muchas de sus fotografías son acercamientos de rostros o ángulos de edificios en ocasiones irreconocibles, a veces notamos que sus imágenes están fuera de foco intencionalmente para producir un efecto de remembranza sin sensación completa de reconocimiento. En sus retratos, el rostro del modelo es el punto central y el resto de la imagen proporciona un ambiente que enfatiza el carácter del personaje. Kati Horna murió en la ciudad de México el año 2000.

Mario Testino

Mario Testino (Lima, 1954) es un fotógrafo de moda y retrato de gran influencia internacional. Se formó y desarrolló profesionalmente en Londres, alcanzando la fama en los años 90 gracias a su trabajo para revistas como Vogue y Vanity Fair y para marcas de lujo como Burberry, Gucci o Versace. Su estilo se caracteriza por un glamour luminoso y natural, con retratos que buscan cercanía, sensualidad y personalidad más que rigidez formal. Fue clave en la modernización de la imagen de varias casas de moda y en la construcción visual de numerosas celebridades. Son especialmente conocidos sus retratos de la princesa Diana, así como su trabajo con modelos y artistas de primer nivel. Además, fundó el Museo MATE en Lima para promover la fotografía y el arte contemporáneo. Desde 2018, su carrera quedó marcada por acusaciones de conducta sexual inapropiada, lo que afectó seriamente su posición en la industria. Aun así, su impacto en la estética de la fotografía de moda contemporánea sigue siendo significativo.

domingo, 26 de abril de 2026

Construir mundos: cuando la fotografía se convierte en fantasía (LUCÍA VALEROS MARTINS)

 La fotografía no tiene por qué limitarse a documentar la realidad. Puede reinterpretarla, transformarla o incluso inventarla desde cero.

En la fotografía conceptual y artística, la cámara no solo captura: crea mundos.

Aquí, cada imagen es una historia construida cuidadosamente. Desde el vestuario hasta la iluminación, pasando por la escenografía y la edición, todo forma parte de una narrativa visual.

De la idea a la imagen:

Todo comienza con una idea. Puede ser una emoción, un concepto abstracto o una escena imaginada. A partir de ahí, el proceso creativo toma forma:

1.        Concepto: ¿Qué quieres transmitir?
2.        Referencias: Crear un moodboard con imágenes, colores y estilos.
3.        Producción: Localización, vestuario, props.
4.        Ejecución: Dirección de modelo, iluminación, composición.
5.        Edición: Ajustes finales para reforzar la narrativa.

Este proceso no tiene que ser complejo ni caro. Muchas veces, las ideas más simples son las más potentes.

Creatividad vs recursos:

Uno de los mayores mitos es que este tipo de fotografía requiere grandes presupuestos. La realidad es que la creatividad suele ser más importante que los recursos.

Una tela puede convertirse en un fondo dramático. Una habitación vacía puede transformarse con luz. Un objeto cotidiano puede adquirir un significado completamente nuevo.

El fotógrafo Tim Walker es un referente en este estilo, creando imágenes que parecen sacadas de cuentos surrealistas, donde cada detalle contribuye a una atmósfera única.

En conclusión, construir mundos a través de la fotografía es una de las formas más libres y personales de crear. No se trata de mostrar lo que ves, sino de mostrar lo que imaginas. Y ahí, precisamente, es donde la fotografía deja de ser solo imagen… y se convierte en arte.



La calle como escenario: encontrar historias en lo cotidiano (LUCÍA VALEROS MARTINS)

 La calle es uno de los escenarios más ricos y complejos para cualquier fotógrafo. No necesita preparación, no tiene guion y nunca se repite. Todo ocurre en tiempo real, y ahí reside su magia.

La fotografía callejera no consiste en capturar “cosas interesantes”, sino en ver lo interesante en lo cotidiano.

Una persona esperando el autobús, una sombra que cruza una pared, una mirada entre desconocidos… Son momentos pequeños, pero cargados de significado cuando se capturan en el instante justo.

Aprender a observar (de verdad):

El mayor reto no es técnico, es mental: aprender a mirar.

Para mejorar tu fotografía callejera:

- Camina sin prisa y sin objetivo fijo.
- Observa cómo cambia la luz a lo largo del día.
- Anticipa momentos en lugar de reaccionar a ellos.
- Presta atención a patrones, colores y gestos.

Muchas veces, la mejor foto ocurre segundos después de que decides quedarte quieto.

La importancia de la paciencia:

La calle no se puede controlar. No puedes dirigir a las personas ni repetir una escena. Por eso, la paciencia es clave.

Elegir un buen encuadre y esperar a que algo ocurra dentro de él es una de las técnicas más efectivas. En lugar de perseguir imágenes, deja que sucedan frente a ti.

Ética y respeto:

Fotografiar en la calle también implica responsabilidad. Es importante ser respetuoso, discreto y consciente del contexto cultural. No todo momento debe ser capturado, y no toda imagen debe ser publicada.

En conclusión, la fotografía callejera no trata de encontrar lugares extraordinarios, sino de descubrir lo extraordinario en lo que ya está ahí. La próxima vez que salgas con tu cámara, recuerda: la historia ya está ocurriendo. Solo tienes que verla.





“No hay nada peor que la imagen nítida de un concepto difuso”. ANSEL ADAMS

El Maestro aparece cuando el alumno está preparado.

“Entre las muchas formas de combatir la nada, una de las mejores es hacer fotografías.” JULIO CORTAZAR

Tus primeras 10.000 fotos serán tus peores fotos.
Henri Cartier-Bresson

“Si tus fotografías no son lo suficientemente buenas es porque no estás lo suficientemente cerca.” Robert Capa.”

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