Como a la mayoría de la gente, a Sacha le interesaron los superhéroes cuando era niño, pero al mismo tiempo que absorbía las historias de Spiderman y Hulk, también observaba los retratos clásicos flamencos que adornaban la casa de sus padres.
La iluminación, sutil pero impactante, es un factor clave en el éxito de estas imágenes. «Estudié mucho las técnicas de la pintura de retrato flamenca con mi equipo», explica Sacha. «Si observas a Rembrandt y a otros retratistas de este tipo, verás que utilizaban mucho el claroscuro, combinando una zona iluminada con una más oscura. Es suave, pero a la vez potente».


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