Ha captado cómo las auroras boreales serpentean por la atmósfera terrestre. Sobre Canadá, Alaska Donald Pettit es un estudioso de este fenómeno desde tierra y desde el espacio. Dice que "Siempre hay algo bueno que ver por la ventana de la estación espacial".
A lo largo de su extensa permanencia en el espacio desde ese pequeño habitáculo de la Estación Espacial Internacional ha recogido imágenes nunca antes vistas.
"Soy Don Petit, estoy en la Estación Espacial Internacional y me encuentro en la cúpula, la ventana que solemos usar para realizar nuestras grabaciones de la tierra y el sistema solar", explica el astronauta en una grabación.
Realiza sus capturas a 18.000 kilómetros por hora y cerca de 400 kilómetros de distancia. Cómo herramientas de trabajo, diez cámaras de alta resolución, una amplia gama de lentes y suficiente material informático para realizar unas fotografías que, sin duda, son la envidia de muchos que trabajan en la Tierra. "Las condiciones para grabar la tierra desde la Estación Espacial son siempre inmejorables", señala Pettit.
El objetivo de su cámara nos ha enseñado la luz que recorre la superficie terrestre, las nubes que deambulan entre costas y cordilleras. La eterna luminosidad del Sol o el tránsito de Venus. Su último trabajo es este múltiples fotografías con 30 segundos de exposición para crear senderos de estrellas.
Esta imagen apunta hacia la estructura de armazón integrada de la ISS, lo que vendría ser el final de su espina dorsal. También se pueden adivinar trazos de los paneles solares. NASA/Don Pettit
“Para conseguir estas imágenes con las estelas de las estrellas he utilizado una exposición de entre 10 y 15 minutos”, explica Don. “Sin embargo, las cámaras digitales modernas tan sólo permiten una exposición de un máximo de 30 segundos sin que el ruido electrónico blanquee la imagen. Lo que he hecho es lo que hacen muchos astrónomos aficionados: tomar múltiples fotos con exposiciones de 30 segundos y luego ‘apilarlas’ usando un programa informático.”
Parece como si del módulo japonés Kibo saliera despedida una lluvia de estrellas que, al contacto con el planeta, decidiera imprimirse en la superficie terrestre. El ojo atento podrá encontrar, en la parte derecha de la imagen, una tenue estela discordante. Se trata del cohete Ariane 5, que el pasado 23 de marzo lanzó el vehículo espacial europeo ATV-3 Edoardo Amaldi hacia la Estación. NASA/Don Pettit
Las hipnóticas imágenes fueron tomadas con lentes de gran angular (ojo de pez). Jugando con la órbita de las estrellas y la de la propia Estación, el astronauta consiguió capturar estas mágicas estelas.
Desde la cúpula de la Estación Espacial Internacional, el planeta deja tras de sí un rastro eléctrico.
NASA/ Don Pettit
NASA/ Don Pettit
Que las imágenes fueran tomadas por Don Pettit no es casualidad. En su anterior vuelo espacial, en el año 2003, este ingeniero químico construyó con piezas sueltas que encontró en la Estación una suerte de trípode (el conocido como "barn door tracker") que compensaba en movimiento de la ISS respecto a la superficie terrestre. Este simple mecanismo permitía obtener imágenes más nítidas y de mayor resolución.
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